Desde el proceso de onboarding hasta el offboarding, se tiene que reinventar la experiencia del empleado. Ahora más que nunca, es necesario que los colaboradores estén fidelizados con la empresa y se sientan felices con su trabajo.

  • Cuando hablamos de Employee Experience nos referimos, ante todo, a personas, y aunque estemos desempeñando una faceta concreta de esas personas, la de empleados, debemos tener una mirada global en la que el resto de los ámbitos de la vida de cada persona juegan también un papel relevante.
  • Cuando trabajamos con personas, trabajamos con sus percepciones. Lo que cuenta es la percepción que conseguimos generar en las personas, más que las propias acciones de la compañía. En este sentido, políticas, beneficios o actividades de comunicación no son más que un medio que debemos articular para lograr una experiencia, no solo positiva, sino también asociada a determinados atributos de marca.
  • Al querer trabajar sobre las vivencias debemos considerar las emociones y el impacto que estas tienen sobre el recuerdo, ya que será sobre este recuerdo de los momentos más importantes en la relación, en base a lo cual los empleados pueden llegan a tomar decisiones que afecten a las organizaciones.
  • La Experiencia del Empleado comienza mucho antes de que exista un contacto formal con la organización y perdura incluso después de la finalización formal de la relación.

Será desde este centro neurálgico donde se pueden centralizar los esfuerzos para intentar que el empleado se sienta a gusto con y en la empresa, considerándose valorado y protegido por ésta y, en definitiva, comprometido con la misión, la visión y la estrategia empresarial.

Acciones para mejorar el  Employee Experience

Un programa de Employee Experience, para que sea verdaderamente efectivo, debe basarse en una estrategia definida y responder a unos objetivos concretos. A partir de aquí se pueden poner en marcha acciones específicas con el objeto de mejorar la experiencia de los empleados, como por ejemplo:

1.            Mejorar el espacio físico y adaptarlo a las necesidades de los profesionales: las zonas de trabajo deben ser amplias, ventiladas, limpias y luminosas. A ser posible, contar con una zona de descanso u office con todo lo necesario para relajarse: butacas, dispensadores de café y bebidas, máquinas de juegos, etc.

2.            Crear un equipo de trabajo específico –coordinado por RRHH- que dedique un tiempo a identificar necesidades de los empleados y proponga soluciones para hacer más agradable su experiencia en la empresa.

3.            Generar oportunidades no sólo de crecimiento profesional, sino también personal: proponer actividades recreativas y de ocio, facilitar el encuentro de los compañeros fuera del horario de trabajo, asociar dichas actividades a la Responsabilidad Social de la Empresa.

4.            Aprovechar las oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías: para generar un contacto más directo entre los empleados, y no al revés. Bien utilizadas las redes sociales, los chats, blogs etc. pueden combinar perfectamente cuestiones estrictamente laborales con el entretenimiento y la comunicación entre los empleados.

5.            Crear una cultura de empresa que facilite el entendimiento entre todos los empleados y que refuerce el sentido de pertenencia a la organización.

Fuentes:www.crehana.com/co/blog/empresas/tendencias-recursos-humanos-2021/ asociaciondec.org/blog-dec/que-es-employee-experience/39456/ www.eude.es/blog/employee-experience-futuro-recursos-humanos/