Te ayudamos a gestionarlas

De estas preguntas nadie se salva, y hoy te traemos unos tips para gestionarlas. Recuerda que algunas veces el reclutador usa estas preguntas como filtro para contratar

1. ¿Cuál fue el mayor error que cometiste en tu anterior trabajo?

Los encargados de llevar a cabo la selección de personal son conscientes de que ningún trabajador es perfecto, y que lo más probable es que tu vida laboral esté lleno de fallos más o menos grandes y notorios. Sin embargo, les interesa saber cuál es tu visión sobre el tema.

¿Cómo gestionarla?

Lo mejor es saber admitir la responsabilidad en el error del que se hable, sin desviar el demasiado tema de la conversación hacia los errores cometidos por otros y que pudieron desencadenar tu propio error.

2. ¿Por qué dejaste tu empleo anterior?

Esta pregunta trampa sirve, en primer lugar, para tener información sobre tus trabajos anteriores y tus motivaciones al trabajar en ellos. Sin embargo, también tiene un lado oculto para ponernos a prueba: nos deja en una situación en la que podemos mentir sobre lo que ocurrió, o bien para hablar mal de la empresa en la que trabajábamos.

¿Cómo gestionarla?

No hay una única manera de contestar bien a esta pregunta, y la mejor opción dependerá de cada caso, pero sí es necesario tener muy en cuenta que hablar mal de empleadores anteriores puede ser motivo para no pasar la selección. Si realmente dejamos ese trabajo porque las condiciones o el trato personal no eran buenos, esto se debería comunicar de la manera más parca y neutral posible, sin mostrar revanchismo en las explicaciones dadas.

3. ¿Por qué quieres cambiar de empresa?

Esta pregunta sirve para explorar tus motivaciones y evaluar tu grado de compromiso con las empresas. Al responderla, indirectamente vas a estar comunicando qué cosas son las que no quieres en tu nuevo trabajo.

¿Cómo gestionarla?

La mejor manera de prepararte esta pregunta es, simplemente, informarte antes sobre las características de la empresa y las competencias, funciones y responsabilidades asociadas al puesto de trabajo al que aspiras.

Fuente: psicologiaymente.com