A pesar de la coyuntura, y en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 12), la industria de alimentos de Colombia se ha propuesto para 2030 cumplir con la producción y el consumo responsable a través del cambio en los métodos de producción y consumo de bienes y recursos.

El escenario de la industria para 2030 es desafiante y motivante al mismo tiempo. El covid-19 creó una coyuntura inesperada que retó a mantener las empresas en operación y garantizar que las cadenas de abastecimiento operaran, pese a las dificultades, para que los colombianos pudieran acceder a la comida y sigue constituyendo un desafío.

Estos últimos meses se han representado uno de los mayores desafíos de nuestra generación y para las industrias que producen bienes de primera necesidad, como son los alimentos, no ha sido la excepción. Por ello, para cumplir con las necesidades de los hogares colombianos, desde la Cámara de la Industria de Alimentos se ha trabajado para que las más de 39.000 empresas del sector, con sus más de 260.000 empleados directos, continuaran soportando la producción de los alimentos de los colombianos.

A pesar de la coyuntura y en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 12), la industria alimentaria se ha propuesto para 2030 cumplir con la producción y el consumo responsable, a través del cambio en los métodos de producción y consumo de bienes y recursos. Por eso, se une al programa Visión 30/30, el proyecto de gestión de envases y empaques que busca aprovechar el 30 % de los envases y empaques puestos en el mercado.

De igual manera, se busca contribuir al Objetivo de Desarrollo Sostenible Hambre Cero por medio de estrategias para reducir el desperdicio de alimentos en la cosecha y en las cadenas de producción y suministro.

Además, como un hecho sin precedentes, en febrero de este año Gobierno, academia, empresas y algunos delegados de la sociedad civil unieron esfuerzos para presentarle al país un modelo de etiquetado frontal adaptado a las realidades y características nutricionales de los colombianos. Este nuevo modelo de etiquetado recoge los lineamientos establecidos por el Codex Alimentarius de la OMS y FAO, máxima organismo internacional en materia de normas de alimentación, pues establece que es el Gobierno Nacional quien debe liderar el proceso de construcción del etiquetado frontal, acompañado por todos los actores involucrados.

Para los próximos años, es importante incentivar un marco regulatorio que promueva la innovación y que se sustente en evidencia científica para consolidar a Colombia como una plataforma industrial que provea al mundo alimentos transformados con altos estándares de seguridad. Tener mayores garantías para la innovación permitirá contribuir al cumplimiento de los ODS’S, dado que será posible responder a las preocupaciones medioambientales con estrategias enfocadas en el diseño de empaques inteligentes, manejo eficiente de recursos naturales e iniciativas en torno a la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos.

Fuente: https://www.revistaialimentos.com/ediciones/ed-90-imaginando-la-industria-a-2030/desarrollo-sostenible-la-apuesta-de-la-industria-de-alimentos/