Ikigai (pronunciado “eye-ka-guy”) es, ante todo, un estilo de vida que busca equilibrar lo espiritual con lo práctico. Este equilibrio se encuentra entre el cruce de las pasiones y talentos que tenemos con las cosas que el mundo necesita y está dispuesto a pagar.

También lo asociamos con el diagrama de Venn con cuatro cualidades superpuestas: lo que amas, lo que eres bueno, lo que el mercado busca y por lo que te pueden pagar.

Tener un ikigai claro y definido, una gran pasión, da satisfacción, felicidad y significado a la vida.

El ikigai está escondido en nuestro interior y requiere una exploración paciente para llegar a lo más profundo de nuestro ser y encontrarlo. Según los naturales de Okinawa, la isla con mayor índice de centenarios del mundo, el ikigai es la razón por la que nos levantamos por la mañana.

Una pasión para toda la vida

Una de las cosas que te sorprenden cuando llevas un tiempo viviendo en Japón es ver lo activa que sigue la gente incluso después de jubilarse. De hecho, un gran número de japoneses nunca se “retiran”, siguen trabajando en lo que les gusta, siempre y cuando su salud se lo permita.

Curiosamente no hay una palabra en japonés que signifique jubilarse con el significado exacto de “retirarse para siempre”, como tenemos en Occidente. Tal como afirma Jan Buettner, periodista de National Geographic que conoce bien el país nipón, “tener un propósito vital es tan importante en esta cultura que por eso no tienen nuestro concepto de jubilación”.

El concepto que vamos a explorar está especialmente arraigado en Okinawa, una de las llamadas “zonas azules”, los lugares en el mundo donde las personas son más longevas. En esta isla hay más personas mayores de 100 años por 100.000 habitantes que en cualquier otra región del planeta.

Los investigadores resaltan que una parte importante de la salud y longevidad de los habitantes de Okinawa se debe a su actitud ikigai ante la vida, lo cual procura un sentido profundo a cada día.

Para vivir más, seguramente es necesario vivir mejor, ser más felices. Aquí tienes pautas, pasos, consejos inspirados en los centenarios japoneses.

1. Mantente siempre activo, nunca te retires

Quien abandona las cosas que ama y sabe hacer, pierde el sentido de su vida. Por eso, incluso después de haber terminado la vida laboral “oficial” es importante seguir haciendo cosas de valor, avanzando, aportando belleza o utilidad a los demás, ayudando y dando forma a nuestro pequeño mundo.

2. Tómatelo con calma

Las prisas son inversamente proporcionales a la calidad de vida. Como dice un viejo proverbio: “Caminando despacio se llega lejos”. Cuando dejamos atrás las urgencias, el tiempo y la vida adquieren un nuevo significado.

3. No comas hasta llenarte

También en la alimentación para una vida larga, “menos es más”. Según la ley del 80%, para preservar la salud mucho tiempo, en lugar de atiborrarse hay que comer un poco menos del hambre que tenemos.

4. Rodéate de buenos amigos

Son el mejor elixir para disolver las preocupaciones: con una buena charla, contar y escuchar anécdotas que aligeren la existencia, pedir consejo, divertirnos juntos, compartir, soñar… En suma, vivir.

5. Ponte en forma para tu cumpleaños

El agua que se mueve, fluye fresca y no se estanca. Del mismo modo, tu vehículo para la vida necesita un poco de mantenimiento diario para que pueda durar muchos años. Además, el ejercicio segrega las hormonas de la felicidad.

6. Sonríe

Una actitud afable hace amigos y relaja a la propia persona. Está bien darse cuenta de las cosas que están mal, pero no hay que olvidar el privilegio de estar aquí y ahora en este mundo lleno de posibilidades.

7. Reconecta con la naturaleza

Necesitamos regularmente volver a ella para cargar las pilas del alma. Aunque la mayoría de los seres humanos vivan en ciudades, estamos hechos para fundirnos con la naturaleza.

8. Da las gracias

A tus antepasados, a la naturaleza que te provee aire y alimento, a tus compañeros de vida, a todo lo que ilumina tu día a día y te hace sentir dichoso de estar vivo. Dedica un momento del día a dar las gracias y aumentarás tu caudal de felicidad.

9. Sigue tu ikigai

Dentro de ti hay una pasión, un talento único que da sentido a tus días y te empuja a dar lo mejor de ti mismo hasta el fin.

Si no lo has encontrado aún, como decía Viktor Frankl, tu próxima misión será encontrarlo.

10. Vive el momento

Deja de lamentarte por el pasado y de temer el futuro. Todo lo que tienes es el día de hoy. Dale el mejor uso posible para que merezca ser recordado.

Fuentes: https://harmonia.la/ - https://www.cuerpomente.com/