Para poder adaptarse a los desafíos que provienen desde la competitividad de los mercados y la rotación de generaciones, las compañías han entendido en las últimas décadas la necesidad de tener una formación continua a sus colaboradores.

Se trata de una inversión tanto para la organización como para ellos, con procesos en los que mejoran sus conocimientos y las cualificaciones que se requieren.

Según la Ocde, las compañías de los países de la Alianza del Pacífico (Colombia, Perú, Chile y México), introducen menos del 5% de nuevos productos al mercado anualmente, mientras que ese porcentaje en países como Francia o Alemania se acerca al 25%.

Con este panorama, además de invertir en innovación y desarrollo, las empresas se enfrentan a mejorar sus procesos de formación corporativa. La evolución de esos procesos ha escalado a velocidades vertiginosas en los últimos años. Así han parecido propuestas innovadoras que trasladan el entrenamiento y la capacitación corporativa a otro nivel.

Para el ingeniero industrial Juan Carlos París, “siempre hay una mejor manera de aprender e impactar”. Esa ha sido su inspiración para crear programas para aumentar el desempeño de los colaboradores con un modelo propio de entrenamiento y capacitación.

Desde la compañía que fundó y lidera, Spira, ejecuta entrenamientos presenciales y virtuales con una metodología basada en la productividad. Con presencia en 5 países y clientes en toda la región, su contenido ha llegado hasta empresas en Asia y Norteamérica.

Consiste en enseñar “cosas muy prácticas”. La idea surgió luego de salir de la universidad, donde fue monitor y profesor, encontrando una pasión por transmitir conocimiento.

“Nosotros lo que hacemos con rutas dinámicas de desarrollo dependiendo del nivel de la persona de las metas organizaciones organizamos unas tareas específicas que no son necesariamente de conocimiento. Pueden ser de trabajo colaborativo. Actividades para mejorar. Según el desempeño de las personas les ponemos tareas de aprendizaje y dinámicas para aplicar”, explica París, quien desde 2016 hace parte de la red de emprendedores Endeavor.

Por otro lado, la empresa colombiana Platzi, referente de la región en Silicon Valley, ha extendido la experiencia de su plataforma de formación en línea al segmento corporativo. En ese sentido ha lanzado más de 120 cursos y 26 de planes de estudio para empresas, principalmente en áreas como programación, marketing y diseño

“Las empresas que invierten en la educación profesional constante de sus empleados tienden a aumentar de uno a dos años la retención y fidelidad de sus colaboradores, en contraste con el mito de que al entrenar tus empleados los optimizas para que se vayan. Es todo lo contrario, la cultura de la empresa y la productividad mejora y este es un efecto fácil de ver y comprobar a través de Platzi”, afirma Freddy Vega, cofundador y CEO de Platzi.

También en línea, la startup colombiana Ubits ofrece un modelo diferente a las dos anteriores, en el que las empresas pagan una suscripción anual en función del número de empleados. Esa suscripción incluye acceso a los empleados a más de 70 cursos en línea relacionados con ventas, liderazgo, finanzas, habilidades blandas y ofimáticas.

De acuerdo con Marta Forero, gerente de operaciones de la compañía, en los próximos 12 meses Ubits desarrollará cerca de 100 nuevos cursos.

“Queremos brindarles a nuestros usuarios justo el entrenamiento que necesitan y una gran experiencia de aprendizaje. Para esto vamos a duplicar el número de cursos que tenemos e introduciremos ‘machine learning’ (o aprendizaje automático) en nuestra plataforma. Esto permite recomendarle a cada persona el entrenamiento que necesita a partir de los contenidos que ha visto y el cargo y área de la compañía en la que trabaja”, indica Forero.

Iniciativas que van en constante progreso e integrando tecnologías disruptivas para ser el futuro de la formación corporativa.

https://www.dinero.com/management/articulo/casos-de-innovacion-en-entrenamiento-corporativo/262322