Puede ser que no tengas un buen líder, que tus compañeros se cuelguen de tu esfuerzo o tal vez simplemente lo que haces no te llena. Cualquiera que sea la razón, en una situación ideal no tendrías por qué sentirte así.

No hay crecimiento.

Si tu carrera profesional está estancada hace años y no parece que el asunto vaya a mejorar, debes buscar un lugar donde tus talentos sean verdaderamente valorados y donde puedas explotar todo tu potencial.

No aprendes nada nuevo.

Cuando tu mente no se alimenta, tu espíritu se adormece poco a poco. La idea es que tu actividad diaria sea estimulante y cada día salgas orgulloso de las metas que alcanzaste.

Tu voz interior se escucha más fuerte.

No es casualidad que, al terminar cada fin de semana, tu mente entre en un estado de angustia total. Se trata de tu intuición, que siempre te señala el camino que a la larga te traerá el bien mayor.

Sientes que te traicionas a ti mismo.

Una cosa es aceptar un trabajo temporal por necesidad económica, aunque a lo mejor no sea tu empleo soñado. Pero es muy distinto someterte a situaciones que consideras inaceptables o denigrantes con tal de pagar las cuentas.

Recuerda que tu tiempo en este mundo es corto, y no estás para desperdiciarlo en un ambiente donde no te sientas feliz y en paz.

Fuentes: https://harmonia.la/